VIERNES, 8 DE ABRIL DE 2016
México: Infierno fiscal (II)

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en ésta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• ¿Cómo llegó Marx a EU… y a Mexico? (II)

Arturo Damm
• Empresario = Benefactor

Santos Mercado
• Una sociedad bien organizada

Víctor Hugo Becerra
• El coronavirus es el iceberg y México es el Titanic

Arturo Damm
• Art. 39 CFF

Isaac Katz
• La gran crisis

Arturo Damm
• Comercio exterior, de mal en peor


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“Mientras no se revise a fondo en qué, cuánto y cómo gasta el gobierno, poner un peso más en manos del mismo es tanto como meterle dinero bueno al malo, algo que debería evitarse a toda costa.”


En México padecemos un infierno fiscal, tanto por el lado tributario (el de los impuestos) como por el presupuestario (el de los gastos: el gobierno gasta en lo que no debe, razón por la cual gasta de más, y en muchos casos lo hace de mala manera), y no hay forma de eliminarlo. Reformas fiscales van y vienen y el infierno permanece, comenzando por el engendro tributario: muchos impuestos y poca recaudación.

Si el año pasado, en vez de los 21 impuestos diferentes que se cobraron a nivel federal (considerando por separado cada uno de los Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios), se hubiera cobrado un solo impuesto (ojo: uno solo, ni uno más) a la compra de bienes y servicios de las familias (consumo privado), de las empresas (formación bruta de capital fijo) y de los extranjeros (exportaciones) del 15 por ciento, incluidos todos los bienes y servicios, y sin evasión, la recaudación hubiera sido 45.8 por ciento mayor de la que fue, muestra de que sí se pueden cobrar menos impuestos (de hecho uno solo) y recaudar más (un 45.8 por ciento, en el caso que analizo), Y sin embargo, inexplicablemente, seguimos padeciendo el engendro tributario.

Dicho lo anterior aclaro lo siguiente. Mientras no se revise a fondo en qué, cuánto y cómo gasta el gobierno (y como ya lo apunté: el gobierno gasta en lo que no debe, razón por la cual gasta de más, y en muchos casos de mala manera) poner un peso más en manos del mismo (tal y como sucede año tras año) es tanto como meterle dinero bueno al malo, algo que debería evitarse a toda costa.

El año pasado, con un impuesto único a la compra de bienes y servicios del 10.4 por ciento, el Gobierno Federal hubiera recaudado la misma cantidad (2.4 millones de millones de pesos) que recaudó con los 21 impuestos distintos que cobró. ¿Qué tenemos? Un engendro tributario, que forma parte esencial del infierno fiscal que padecemos, y seguiremos padeciendo.

• Reforma fiscal • Política fiscal • Impuestos

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus