JUEVES, 15 DE JUNIO DE 2006
¡Los ricos no pagan impuestos!

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“Más números falsificados, otro claro ejemplo de la peligrosa campaña de mentiras por alcanzar el poder.”


López Obrador lo hizo de nuevo. El ex Jefe de Gobierno de la capital lanzó otra de sus acostumbradas afirmaciones gratuitas. Su más reciente ocurrencia es que “los ricos no pagan impuestos”. Lo importante aquí no es que tal frasesita romántica carezca del más mínimo fundamento, como demostraré a continuación, sino que fueron pocos los analistas y medios de comunicación que realmente hicieron su trabajo de análisis y periodismo. La gran mayoría se dedicó a retransmitir el mensaje tal cual lo que dijo el candidato del PRD sin el menor cuestionamiento, como si fuera una verdad revelada (“venden el bozal con el que los van callar”, parafraseando a Lenin). Proporcionaré algunos números a ver si les puede ayudar a realizar su tarea…

 

Desde 2001, la Secretaría de Hacienda elabora cada año un estudio llamado “Distribución del pago de impuestos y recepción del gasto público por deciles de hogares y personas”. Desde luego es público y está disponible en la página de Internet de esa dependencia. El más reciente, divulgado a principios del presente año, muestra los resultados para 2004.

 

Del estudio se desprende, en primer lugar, que el 50% de la población con menores ingresos, además de no contribuir al pago del Impuesto sobre la renta (ISR), termina recibiendo transferencias del fisco, esto, como efecto del subsidio fiscal y del crédito al salario.

 

Segundo, el 20% de la población con mayores ingresos contribuye con más del 95% al pago del ISR de las personas físicas.

 

Desde aquí, queda claro que la población con más altos ingresos es la que lleva la mayor carga fiscal del ISR.

 

Desde otra perspectiva, se observa que los 15,536 “grandes contribuyentes” aportaron el 72% de la recaudación del ISR, mientras que el resto de contribuyentes (los 7.4 millones de pequeñas empresas y personas físicas con actividades empresariales) aportaron el 28%.

 

Así pues, la carga fiscal del ISR se concentra en las empresas más grandes.

 

Si consideramos el resto de impuestos, la historia es semejante a la del ISR.

 

En cuanto a los impuestos indirectos, resulta que el 40% de la población con menores ingresos paga sólo el 8% de la carga fiscal del IVA y el 6% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

 

En contraste, el 20% de la población con ingresos más altos paga alrededor del 64% de la recaudación por IVA y IEPS.

 

En lo que respecta a otros impuestos, el 40% de la población con menores ingresos contribuye apenas con el 5% de la carga fiscal de la Tenencia y menos del 1% de la del ISAN.

 

El 20% de la población con ingresos mayores ingresos participa con alrededor del 72% de la recaudación por Tenencia y del 92% de la de ISAN.

 

Conclusión: el sector de la población que más contribuye a la recaudación fiscal en nuestro país es precisamente el de mayores ingresos, y no al revés. En otras palabras, quienes más pagan impuestos son los ricos.

 

A ver si algún medio de comunicación o columnista despistado se percata de ello y dejan de hacerle el jueguito cómodo al dicharachero López.

 

Este es otro claro ejemplo de la peligrosa campaña de mentiras por alcanzar el poder, que, al amparo de una supuesta lucha por la “justicia social”, lo único que hace es polarizar a la sociedad y prolongar aún más la esperanza de poder incorporar a un mayor número de personas al camino del crecimiento y el desarrollo.

 

La solución de fondo para incorporar a las personas de pocos recursos en la dinámica de la economía de mercado no se logra a través de carretadas de dinero público. La clave es la creación de riqueza no la redistribución de la misma.


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