MIÉRCOLES, 9 DE OCTUBRE DE 2019
La debacle

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“El comportamiento de la inversión fija bruta, de la cual dependen la producción de bienes y servicios, la creación de empleos y la generación de ingresos, ha resultado un desastre, que se inició en noviembre del año pasado.”


Debacle, según el Diccionario de la Real Academia Española, es desastre, y desastre, según la misma fuente, es una desgracia grande, un suceso infeliz y lamentable, precisamente lo que está pasando en la economía mexicana: una debacle. Y no exagero.

Hace unos días el INEGI dio a conocer, para julio, el comportamiento de la Inversión Fija Bruta, IFB, que es la que se realiza en instalaciones, maquinaria y equipo, parte esencial de la Inversión Directa, ID, que es la que produce bienes servicios, crea empleos y genera ingresos.

En términos anuales (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior), en julio de 2018 la IFB creció 3.8 por ciento. En junio la IFB decreció 7.4 por ciento. Un mes después, en julio, decreció 9.1 por ciento. Durante los siete primeros meses de 2018 la IFB creció, en promedio mensual, 2.11 por ciento. Entre enero y julio pasado decreció 4.89 por ciento.

En términos mensuales (comparando cada mes con el mes anterior), en julio de 2018 la IFB creció 1.1 por ciento. En julio pasado decreció 0.7 por ciento. En junio la IFB decreció 0.8 por ciento. Un mes después, en julio, decreció 0.7 por ciento. Entre enero y julio del año pasado la IFB creció, en promedio mensual, 0.13 por ciento. A lo largo de los siete primeros meses de ese año decreció 0.24 por ciento.

Independientemente de cómo lo midamos, en términos anuales o mensuales, comparando con el año anterior o con el mes anterior, el comportamiento de la IFB, parte esencial de la ID, de la cual dependen la producción de bienes y servicios, la creación de empleos y la generación de ingresos, ha resultado un desastre, que se inició en noviembre del año pasado. En octubre, en términos anuales, la IFB creció 2.0 por ciento. Un mes después, en noviembre, decreció 2.0 por ciento, y de entonces a la fecha, salvo en enero, que creció 0.6 por ciento, en todos les meses, que son ocho, la IFB decreció, 5.4 por ciento en promedio.

¿Qué explica el cambio, en el comportamiento de la IFB, entre octubre y noviembre del año pasado? La cancelación de la construcción del NAICM en Texcoco, que tuvo lugar el lunes 29 de octubre, y que no desató una crisis económica, pero si frenó de golpe la IFB y, por ello, el crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción. En el segundo trimestre de 2018 la economía creció 1.6 por ciento (malo) y un año después 0.3 (peor), y la pregunta es si el freno (menor crecimiento) no se convertirá en crisis (menor crecimiento más alza en la inflación, más depreciación del tipo de cambio, más repunte en las tasas de interés, más aumento en el desempleo, más derrumbe bursátil, etc.).

Por lo pronto, lo sucedido con la IFB ha sido una debacle.

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