MIÉRCOLES, 12 DE FEBRERO DE 2020
El punto sobre la i
¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente

Arturo Damm





“El liberalismo quiere ser el marco, pero nunca pretende ser la pintura.”
Alejandro Bongiovanni

El liberalismo no es una ideología, no es una idea preconcebida de cómo debe organizarse la sociedad, de cómo debe vivir el ser humano. El liberalismo es un principio, “Respetando los derechos de los demás, haz lo que quieras”, principio de la convivencia civilizada. Es en este sentido, como dice Bongiovanni, que el liberalismo es el marco pero no la pintura, siendo la pintura la conducta humana y el marco su límite. El liberalismo establece el límite de la conducta humana, pero no la dirige. Respetando el límite, haz lo que quieras. El liberalismo fija el límite correcto de la conducta humana.

Otra manera de expresarlo es recurriendo al primer precepto de la Ley Natural, aquella que cualquier persona, dado el interés propio, propio de la naturaleza humana, entiende de manera natural: “No le hagas a los otros lo que no quieras que los otros te hagan a ti”. Y lo que no queremos es que los otros violen nuestros derechos.

El liberalismo supone solamente una idea preconcebida de cómo debe organizarse la sociedad, de cómo debe actuar la persona: respetando los derechos de los demás, que cada quien haga lo que quiera. ¿Cómo debemos actuar? Respetando los derechos de los demás. ¿Cómo debemos organizar la sociedad? De tal manera que lo único que se prohíba sea violar los derechos de los demás. De tal manera que lo único por lo que se castigue sea por violarlos.

Las ideologías suponen no solo prohibir violar los derechos de los demás, sino obligar a realizar determinadas conductas, como sucede, por ejemplo, allí donde el gobierno planea, conduce, coordina y orienta la actividad económica, lo cual se logra planeando, conduciendo, coordinando y orientando las actividades económicas de los particulares, obligándolos a hacer lo que el gobierno planeador, conductor, coordinador y orientador considera correcto, violando el derecho de los agentes económicos a decidir qué producir, ofrecer y vender; qué demandar, comprar y consumir.

Tres son los poderes del gobierno: prohibir, obligar y castigar. En las sociedades liberales los gobiernos se limitan a prohibir la violación de los derechos de las personas y a castigar a quien los viole. En las sociedades iliberales los gobiernos obligan a los ciudadanos a realizar tareas que nada tienen que ver con el respeto a los derechos de los demás, obligaciones que violan el derecho a la libertad individual.

Si se ha de respetar la libertad individual el único poder que el gobierno debe ejercer es el poder para prohibir, y lo único que debe prohibirse es violar los derechos de los demás. Esa prohibición es el marco del que habla Bongiovanni y que, como tal, debe enmarcar la pintura, que cada quien debe pintar como le dé la gana, en pleno ejercicio de su libertad, respetando los derechos de los demás, de la misma manera que espera, por interés propio, que los demás respeten los suyos.

Hoy la principal amenaza contra la libertad individual proviene, uno, de las prohibiciones que, arbitrariamente, el gobierno le impone a los ciudadanos (por ejemplo: el consumo de drogas) y de las obligaciones que, abusivamente, también les impone (por ejemplo: a entregar parte del producto de su trabajado con fines redistributivos).

Por ello, pongamos el punto sobre la i.


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