VIERNES, 4 DE AGOSTO DE 2006
La Gran Pradera

Según usted, ¿cómo le está yendo a la economía mexicana?
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El punto sobre la i
“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino, para decidir su propio camino.”
Viktor Frankl


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Edgar Piña







“En esta provincia, lo mismo que en las grandes ciudades como Vancouver, Edmonton y Toronto la cultura general carece de ese poderoso componente que abunda en mi México: el alcohol y las drogas.”


Con una temperatura de 23 grados centígrados y una lluvia minuciosa –como diría el maestro Borges-, que me recuerda a aquellas equipatas de mis años tempranos en Huatabampo, amaneció hoy en Meadow Lake, al noroeste de la provincia canadiense de Saskatchewan.

 

En esta apacible población localizada a la orilla del lago del mismo nombre y al cual, como dice el letrero a la entrada noroeste, se le conoce como la puerta de acceso a los territorios del noroeste de Canadá, la vida se observa como de tarjeta postal, sí, esas de casas con chimeneas rodeadas de jardines, cielos inquietos y escenas idílicas.

 

Sin embargo, más allá de imágenes bucólicas, poblaciones como ésta son las que abundan no nada más en esta provincia sino en todo el territorio del segundo país más grande del mundo. Esta condición no es, por decirlo de alguna manera, algo fortuito sino consecuencia de una economía territorialmente equilibrada cuyos cimientos se erigen sobre un sector primario poderoso y competitivo.

 

Con un ingreso per cápita de poco más de 33 mil dólares canadienses al año, la economía de la provincia de Saskatchewan, descansa como ya se dijo, en una poderosa agricultura cerealera y forrajera, que soportan a su vez a una ganadería de a de veras calculada en alrededor de 5 millones de cabezas de ganado principalmente vacuno.

 

Como dato curioso, pero no de menor importancia económica, déjeme decirle que no son pocos los ranchos que se dedican a la ganadería de especies nativas como el búfalo y el alce y otras foráneas como llamas y alpacas.

 

La agricultura de Saskatchewan es de temporal. Efectivamente, aquí la siembra se hace sobre el terreno previamente rastreado, removido y surcado pero siempre siguiendo los niveles de la topografía natural. Lo demás lo hacen la fertilidad del terreno, la lluvia y el sol que, como le platicamos en nuestra columna anterior, la luminosidad solar en el verano es de más de 16 horas al día, sólo interrumpidas por dos o tres rachas de lluvia, lo que le da a esta provincia el sobrenombre de la tierra de las cielos vivientes.

 

Sobre esta ventaja comparativa que brinda la naturaleza, los agricultores canadienses han construido las ventajas competitivas que les permiten colocar trigo, otros cereales y carne, en los mercados internacionales, a precios sin competencia y ante los cuales los agricultores de Sonora nada pueden hacer, excepto continuar exigiendo subsidios al gobierno mexicano, es decir, a todos los contribuyentes.

 

Permίtame ahora el lector un cambio de tema para apuntar un dato interesante.

 

En nuestra primera noche en la ciudad de Saskatoon, la más grande de Saskatchewan, decidimos caminar por la orilla del rίo Saskatchewan Sur y vea lo que encontramos.

 

En uno de los estacionamientos localizados a la orilla del rió, estaban tres vehículos estacionados y a su alrededor varios jóvenes veinteañeros divirtiéndose y platicando.

 

De acuerdo a las imágenes propias de Hermosillo, de inmediato creí verlos con el bote de cerveza en la mano. ¡Sorpresa! Nada en las manos, nada en los carros. De repente ellos mismos se acercan a nosotros en un gesto amistoso y un servidor desconfiado -puesto que ya era cerca de la una de la mañana-, observa cuidadosamente la actitud y la expresión de los muchachos, tratando de encontrar los signos de la embriaguez o de la influencia de alguna droga tan común en mi lugar de residencia. ¡Otra sorpresa! El trato es respetuoso, desenfadado, pero correcto y no tienen ningún signo de falsa felicidad inducida.

 

En Canadá la venta de bebidas alcohólicas es función exclusiva del gobierno la cual se cumple en establecimientos especiales donde los precios son altos. No encuentra usted expendios y aguajes por todos lados como en Sonora y tampoco puede usted adquirir cervezas y vinos en los supermercados y tiendas de conveniencia.

 

En esta provincia, lo mismo que en las grandes ciudades como Vancouver, Edmonton y Toronto, la cultura general carece -o por lo menos no es tan evidente-, de ese poderoso componente que abunda en mi México: el alcohol y las drogas. ¿Cómo la ve?


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