JUEVES, 18 DE OCTUBRE DE 2007
Chávez engaña a los pobres

¿Usted considera que la propuesta de otorgar una renta de 10 mil pesos al año a cada ciudadano es una buena idea para erradicar la pobreza?
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“La inflación no es una catástrofe de la naturaleza ni una enfermedad. La inflación es una política.”
Ludwig von Mises

Alberto Briceño









“Cuando de política se trata, los pueblos pueden ser muy ingenuos. El problema se agrava cuando quién se cree dueño y salvador del país tiene dinero de sobra para hacer propaganda, no le importa contradecirse, mentir o tergiversar los hechos.”


Caracas (AIPE)- Mucha gente dentro y fuera de Venezuela cree que Hugo Chávez es el héroe de los desposeídos. La propaganda oficial insiste que los más pobres comen mejor, gozan ahora de servicios médicos gratuitos,  los jóvenes pueden dedicarse a estudiar y tienen un futuro mejor.

 

Cuando de política se trata, los pueblos pueden ser muy ingenuos. El problema se agrava cuando quién se cree dueño y salvador del país tiene dinero de sobra para hacer propaganda, no le importa contradecirse, mentir o tergiversar los hechos. Eso lo hace mientras campea el miedo, el agotamiento de sus opositores tras casi nueve años de confrontación y cuando van desapareciendo los medios donde se puede criticar y denunciar su lenguaje engañoso.

 

No puede ser amigo de los pobres del mundo quién constantemente trata de elevar los precios del petróleo en la OPEP, mientras gobierna a nuestro país como si fuera su hacienda y destruye las posibilidades de aumentar la producción petrolera. La promesa de Chávez era aumentar la producción a 3,3 millones de barriles diarios este año, pero la realidad es que Venezuela ahora produce apenas 2,4 millones de barriles diarios.

 

No es defensor de los pobres de su país quien cierra la estación de televisión más popular, RCTV, donde ventilaban diariamente los casos de malestar popular y de corrupción oficial. No es amigo del pobre quién nada hizo por evitar 17 mil homicidios en Venezuela durante el año 2006.

 

Es probable que los venezolanos más pobres gozan hoy de mayor poder adquisitivo, pero esta aparente mejora no es sostenible. Venezuela va encaminada a tener un solo patrono y una escasez de bienes y servicios nunca antes experimentada. La producción nacional es cada día menor y el petróleo, por más que se manipulen los precios, no da para importar las necesidades mínimas de toda la población.

 

Se ofrece medicina gratuita, pero se trata solamente lo básico y es cuestionable la calidad profesional de muchos de los médicos cubanos trabajando como esclavos en esos nuevos mini centros. Los  hospitales públicos están en la ruina y los médicos venezolanos están emigrando o prefieren dedicarse a cualquier otro trabajo, incluyendo manejar taxis o convertirse en vendedores ambulantes. Para suplir la falta de médicos, Hugo Chávez está graduando nuevas generaciones de profesionales con apenas tres años de estudios de medicina mezclados con ideología marxista.

 

La población venezolana es cada día más enfermiza porque la basura no la recogen, no hay mantenimiento de tuberías de agua, de cloacas ni de los desagües en calles y carreteras. Conseguir leche para nutrir a los niños es una tarea imposible actualmente. Las enfermedades típicas de la pobreza, como el dengue y la malaria, están de vuelta en Venezuela y tomando fuerza. Usar el transporte colectivo en las grandes ciudades es exponerse a un atraco.

 

En la educación es donde se nota el mayor retroceso. Los colegios privados, los únicos que funcionaban para los pobres, están siendo asfixiados y recargados de programas con ideologías que jamás trajeron paz ni bienestar. La calidad no interesa en la educación pública ni el debate de ideas; tampoco el número de días de clases en el año escolar. Lo único que interesa es el número de graduados. Ahora el bachillerato se puede obtener en un solo un año de estudios, con tal que se aprenda a recitar ridículas loas al líder de la revolución, frente a las cámaras de televisión.

 

Admito que muchos de estos problemas no nacieron bajo la llamada revolución "bolivariana", pero lo mismo que el muy triste espectáculo de niños pidiendo limosnas en las calles de Caracas empeora día a día bajo el socialismo del siglo XXI.

 

___* Analista político venezolano.

© www.aipenet.com

 

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