LUNES, 7 DE NOVIEMBRE DE 2011
Capitalismo, ¿el culpable?

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• El misterio chileno

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (II)

Asael Polo Hernández
• ¿Liquidar o estabilizar?

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (I)

Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“¿Cuál es el origen de los problemas económicos que enfrentamos? ¿Alguna falla inherente a la economía de mercado, como lo propuso Keynes? ¿Alguna contradicción esencial del sistema capitalista, como lo afirmó Marx?”


¿Cuál es el origen de los problemas económicos que enfrentamos? ¿Alguna falla inherente a la economía de mercado, como lo propuso Keynes? ¿Alguna contradicción esencial del sistema capitalista, como lo afirmó Marx? No.

El origen de los problemas económicos, que para la mayoría de la gente se presentan en la forma de desempleo y de expectativas frustradas, comenzando por las expectativas frustradas en materia de empleo, es la irresponsable actuación del gobierno, por ejemplo: de las autoridades fiscales, que contrajeron deuda irresponsablemente, y de algunas instituciones del Estado, por ejemplo: los bancos centrales, que produjeron dinero de la nada, es decir, sin el respaldo de una mayor oferta de bienes y servicios, irresponsabilidades que no son propias, ni del capitalismo, ni de la economía de mercado, sino del mercantilismo (protección a favor de los productores nacionales, lo cual siempre supone limitar la competencia y por ello la competitividad), del keynesianismo (incentivar la producción, ¡no por el lado de la producción!, sino del consumo, recurriendo para ello a la emisión primaria de dinero, con el fin de aumentar la demanda por bienes y servicios) y del socialismo (redistribución a favor “de los que menos tienen”, lo cual no deja de ser un robo con todas las de la ley).

Lo primero que debe quedar claro, no solamente para solucionar los actuales problemas, sino para evitar que en el futuro se repitan, es que la causa de los mismos no es lo que de capitalista tienen las economías hoy en día, ingrediente que es relativamente escaso, sino lo que de mercantilistas, keynesianas y socialistas tienen, que es relativamente abundante, socialismo, keynesianismo y mercantilismo que es contrario al capitalismo, sobre todo si lo definimos como el arreglo institucional (que no es otra cosa más que las reglas del juego) basado en el reconocimiento pleno, la definición puntual y la garantía jurídica de la libertad individual - laissez faire -, y de la propiedad privada - laissez avoir -, con dos límites. Uno: que ni el uso de esa propiedad, ni la práctica de aquella libertad, viole los derechos naturales de la persona a la vida, a la libertad y a la propiedad o, dicho de otra manera, que ni la práctica de aquella libertad, ni el uso de esta propiedad, supongan actividades delictivas por su propia naturaleza, siendo tales, precisamente, las que violan esos derechos. Dos: que el gobierno no otorgue ningún privilegio (protección, apoyo, subsidio, concesión), a ningún grupo de agentes económicos, de tal manera que, respetando los derechos de los demás, y sin ningún privilegio otorgado por el gobierno, cada quien pueda hacer, todo lo que esté a su alcance, para mejorar su condición.

Si aceptamos que en ese arreglo institucional, reglas del juego, consiste el capitalismo, difícilmente podemos llamar capitalistas a las economías de hoy, aún en el caso, como podría ser el de la estadounidense, en el cual se las identifique como tales. El problema es la enorme ignorancia que, en la materia, padecen muchos de quienes tienen que tomar decisiones en torno a la solución de la crisis económica.

• Liberalismo • Cultura económica

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus